1 mar 2009

Las utilidades



Créame, hoy es un buen día para usted.
Pero nosotros los intelectuales, le digo porque usted es uno.
Tenemos el deber de estar lúcidos hasta el final.
Estás son decisiones que cuestan lo se.
La vida ya está llena de confusión.
No hay porque agregar más caos al caos.
Perder dinero es parte del trabajo de un productor
Le felicito, no tenía usted elección
Y él consiguió lo que se merecía por haberse embarcado en una aventura poco seria.
Créame no hay necesidad de remordimientos,
Destruir es mejor que crear cuando no creamos algo útil.
Entonces ¿hay algo tan claro y cierto en este mundo por lo que se merezca vivir?
Para él una película fallida, es un asunto financiero. Pero para usted, a estás alturas podría ser su final.
Mejor déjelo y esparza sal sobre la tierra como lo hacían antes para purificar los campos de batallas. En el fondo lo que necesitamos es un poco de higiene, un poco de limpieza, desinfección.
Estamos ahogados por palabras, imágenes, sonidos que no tienen razón de ser, que vienen y se quedan.
A cualquier artista verdadero, no debemos exigirle nada, excepto ese acto de lealtad: Aprender a estar en silencio.
¿Recuerda a la página en blanco de Mallarmé?
Y Rimbaud
Poeta, no director. ¿Sabe cual fue su mejor obra?
Su renuncia a escribir su retiro en África.
Si no podemos tenerlo todo, la perfección es la nada.
Perdóneme por tanta cita celebre, pero los críticos hacemos lo que podemos.
Nuestra verdadera misión es barrer los miles de abortos que todos los días obscenamente intentan venir al mundo.
Y usted se ha atrevido a dejar tras de sí una película entera, como un cojo deje tras de sí una huella torcida.
Qué monstruosa presunción creer que el catálogo de sus errores pueda ayudar a otros.
¿Qué le importa si les ayuda atar pedazos de su vida?
Sus vagos recuerdos, las caras de las personas que usted nunca pudo amar.


(Discurso de el productor a Guido, en 8 1/2 de Federico Fellini)